
Municipio de la provincia de Badajoz. Se localiza entre
los 39º17' de lat. y los 5º05' de long.
Pertenece a la comarca de Herrera del Duque. Alt. del
municipio 501 m. La distancia a la capital es de 203
km. Su extensión es de 124,56 km2.
Medio físico-natural:
El relieve en la zona N es llano, entre 500 y 510 m.
En la zona S el terreno adquiere el aspecto
ondulado, entre 390 y 480 m.
El principal curso de agua lo constituye el río Guadiana,
seguido del Guadalupejo y los arroyos
Canalija, Grande y Valdesancho. También existen algunas
lagunas como la de los Juncos y ya en el límite
NW del término el embalse del Cíjara.
El clima es de tipo mediterráneo subtropical.
La formación vegetal está representada por la encina
y el alcornoque, junto a otras especies que
componen el matorral como: la jara, aulaga, cantueso,...
Población:
La población ha experimentado un continuo crecimiento
desde principios de siglo, hasta que dicho
proceso se ha visto interrumpido a partir de 1960 por
causa de la emigración que ha hecho que esta
población pierda, hasta 1986, más del 40 por 100 de
sus efectivos demográficos, situándose por debajo de
los valores alcanzados en 1900.
Actividad económica:
En la distribución por sectores se aprecia un predominio
del terciario, que acoge al 41,1 por 100 de
población activa, seguido por el de construcción (38,1),
agrario (17,8) e industrial (3,0).
El hecho de que sectores como el de los servicios y la
construcción alcancen valores tan altos en los
primeros años de la década de los 80 se debe a la proximidad
de la Central Nuclear de Valdecaballeros que
absorbe en el momento de su construcción mucha mano
de obra de los pueblos de su entorno.
Las tierras labradas representan la tercera parte de
la superficie censada pues la mayor parte de la
superficie (60 por 100) es improductiva (ríos, erial,
pedregales,...). Entre los cultivos destacan el olivar y los
herbáceos. En el subsector ganadero: ovino, porcino,
caprino, bovino y aves.
Arte:
Urbanísticamente, Castilblanco constituye una apretada
organización de casas de tipo serrano,
levantadas en tapial y piedra, que se articulan en torno
a la reducida plaza central donde se localiza el
Ayuntamiento. Al extremo NW de la población, sobre el
mismo borde del talud, se alza, dominando el alto
territorio que se extiende por delante, la Iglesia parroquial
de San Cristóbal. El templo y su ámbito son
conocidos por el significativo apelativo de el Castillo.
El edificio es obra de carácter mudéjar, originaria
del siglo XV, ejecutada en mampostería y ladrillo
en aparejo toledano, y repetidamente remodelada después,
la última vez en 1985.
A las afueras de la población se encuentra la ermita
campera de San Matías, edificación de sabor
popular, originaria del siglo XVII, levantada en sillarejo
sobre un descansadero de la Mesta.
CASTILBLANCO EN LA HISTORIA
De cómo la puebla accedió a la categoría de Villa.
Reinaba en las Españas, la sacra Majestad de Carlos
I y vivía incapacitada en Tordesillas la
Serenísima Señora Dña. Juana primera, Reina por herencia
de les Estados de Aragón de su padre el Rey
Fernando V y de los de Castilla de su madre la Reina
Isabel I.
El Rey y la Reina se dirigen en documento a todos los
hombres de España en sus diversas
jerarquías sociales y a todas las entidades públicas.
Hace mención de los muchos gastos derivados de sus
múltiples campañas para la defensa de sus Estados,
pues se han llevado cuantiosos caudales del erario
público, de las aportaciones del subsidio,... A estos
donativos particulares correspondía el monarca con el
privilegio de hidalguía para algunos de ellos y dar
el título de Villa con jurisdicción por sí y sobre sí, a los
lugares que de alguna manera le ayuden en aquellas forzadas
luchas. Y para ennoblecerse ciertos lugares que
son sujetos a las ciudades y villas de aquellos reinos,
si se quisieran nombrar villas y eximir y apartar de la
jurisdicción, donde son sujetos y obligados a ir a justicia
para que en tales lugares se ejerza la real
jurisdicción alta y baja mero mixto imperio .
Pasado algún tiempo, no mucho, un día en Toledo se
presentaba el arzobispo D. Iván Martínez
Siliceo que ocupaba la sede de Toledo, D. Juan de Carabias
vecino de esa ciudad y Francisco García de
Siruela vecino de Castilblanco sujeto a la jurisdicción
de la villa de Talavera, villa perteneciente a la misma
Toledana, con el ruego de que el arzobispo D. Iván lleve
una petición de suplicación al Rey D. Carlos I par
asegregar Castilblanco de la jurisdicción de Talavera
y se la declare villa con jurisdicción por sí y sobre sí en
los asuntos civiles y criminales. Para lograr tal fin
se dignó a aceptar el ruego y presentó al rey la petición.
El Rey, después de recibir y estudiar el documento de
petición y suplicación del Arzobispo,
encaminado a la concesión de la categoría de villa
al lugar de Castilblanco y habida cuenta que los citados
Juan de Carabias y Francisco García de Siruela, se comprometieran
en nombre de los vecinos de dicho lugar
a entregar un cuento y novecientos mil maravedíes, de
los cuales dieron y pagaron en dineros contados a
Alonso de Baeza, tesorero del Reino, por lo que el Rey
se manifiesta muy contento y pagado. Y el dicho
Francisco García de Siruela, se obligó, en forma por
su persona y bienes en nombre del concejo del lugar a
dar y pagar al dicho tesorero ochenta y nueve mil doscientos
maravedíes, que era lo que faltaba para
completar la cantidad estipulada. Y en consideración
a esas cantidades entregadas para el mejor servicio del
reino y seguridad de sus fronteras.
En cuanto a la denominación, un cuento, recordamos que
en nuestra relación con Portugal hemos
oído decir un contó que equivale a un millón de rey,
es decir, a mil escudos.
El documento real por el cual Castilblanco fue Villa,
está firmado y sellado en Valladolid en 1556.
Como en el año 1555 falleció en Tordesillas la reina
Dña. Juana y en ese mismo año abdicó Carlos I
en su hijo Felipe II y se retiró al Monasterio de Yuste
quiere decir que en la fecha de la concesión era rey de
España Felipe II.